Cuando se trata de fútbol y de hinchas
fanáticos, todas las barreras étnicas, de estrato y de cualquier otro tipo,
empiezan a tornarse difusas; el hincha es uno "dentro de la cancha" y
otro fuera de ella (haciendo la analogía al momento en el que se especta
fútbol) en el fútbol todos somos amigos y tenemos un enemigo en común, los once
jugadores que se esfuerzan por arrebatarnos esa tan anhelada victoria
y los infames que los apoyan, el fútbol es una rivalidad campal que no
distingue actores, por eso hoy realizaremos un ejercicio etnográfico saliendo
del perímetro común de trabajo donde hemos venido realizando etnografías,
siendo así, esta etnografía fue realizada en el sector sur occidental de la
ciudad, uno de los principales epicentros de reunión de los capitalinos (Y si,
epicentro para muchos y desconocido para otros). Plaza de las américas, Colindante
con la tan afamada cuadra picha, este centro comercial es el emplazamiento de
una docena de bares, bastante parecido en su estructura a Andino y la zona T,
veremos un partido que promete bastante, Barcelona Sevilla, haciendo un
análisis del sector, los hinchas y toda la indumentaria usada en relación con
la vista anteriormente.
La
tradición es la misma, los hinchas vestidos con las camisetas del equipo se
aglomeran en los bares de la zona, los vendedores anuncian el tamaño del
televisor y la disponibilidad del partido en su bar, a lo largo avistamos
camisetas del equipo, unas claramente originales y otras defectuosamente
falsificadas, pero todas ellas portadas con el mismo orgullo, y una vez más, la
relación tabaco – alcohol y fútbol intensifica la experiencia.
Comienza
así el partido, cervezas llenan las mesas y en menos de 15 minutos se adelanta
el Sevilla en el marcador, los espectadores nunca se quedan sin cerveza, y el
partido continúa avanzando, cuando llega el segundo gol del Sevilla, cortesía
de Jesús Navas y la gente maldice de la rabia, pero es hasta el momento del
primer gol del FC Barcelona cuando se da el gesto más repetitivo en lo que
faltaría de partido, el beso al escudo colocado encima del corazón, y
dedicándole el gol a dios como si fuese propio, la alegría catalana hecha
colombiana y propia.
Cuando
llegó el 2 a 2, surge otro gesto inconfundible de la boca de uno de los hinchas
en una mesa aledaña “Toma Real Madrid Hijueputa”, evidenciando así una de las
que ahora en adelante consideraremos como raíz fundamental de la hinchada, la
rivalidad, el hecho de medir el triunfo con la escala que mide la perdida del
oponente, se es grande en la medida en la que se logra empequeñecer al rival,
mostrándose una clara motivación del hincha, la rivalidad otorga el tema de
conversación, la excusa perfecta para ganar la discusión. Sin más detalles el
Barcelona gana en el minuto 92 con un golazo de Francesc Fàbregas, y tomando un
descanso se puede dar por terminada la visita.
Destaca que "en el fútbol todos somos amigos y tenemos un enemigo en común", el que los vendedores anuncien el tamaño del televisor y esa "alegría catalana hecha colombiana y propia".
ResponderEliminarLes felicito por hacer trabajo de campo en Plaza de las Américas