La popular terraza ‘donde Ciro’ cerca a la Javeriana es uno
de esos ‘chuzos’ donde la gente va a tomar pola
y de vez en vez un guaro entre
paredes desgastadas y casi que insolentemente garabateadas debajo de las tejas
de zinc. Los viernes este sitio suele desbordarse de estudiantes universitarios
ansiosos por dar rienda suelta a su cuerpo y a su imaginación. Vallenato, salsa
y reguetón es la música preferida de sus clientes para pasar un buen rato entre
amigos y amigas, y más de una vez el lugar pasa de ser una cantina a una auténtica
discoteca de perreo intenso.
Pues bien, este local tiene otra cara durante los demás días
de la semana cuando, empezadas las temporadas de fútbol nacional, europeo y
mundial, los estudiantes van a ver los partidos de sus equipos favoritos
mientras se toman una cerveza. Todas las personas se sientan a contemplar como
en estado de hipnosis la transmisión en directo de cualquiera que sea el
partido. En esta ocasión era el encuentro de ida entre F.C. Barcelona y el Real
Madrid C.F., y la popular terraza –y digo popular en las dos acepciones de la
palabra: famoso o conocido y ‘del pueblo’–
se había convertido en una sala donde las personas pedían solo una cerveza para
tomar mientras veían el partido. En mi caso, por ejemplo, pedimos una cerveza
para cuatro gargantas en todo el primer tiempo y claramente Ciro estaba
disgustado con el hecho de que había gente esperando a fuera con ganas de ver
el partido y nosotros estábamos ocupando unos de los mejores puestos de la
terraza y solo teníamos una cerveza que nadie tomaba.
Puntualmente durante el encuentro las personas permanecían
más bien calladas hasta que había alguna aproximación de gol, una falta
desmesurada, un clásico papelón de algún jugador al que no han tocado y se
revuelca en el césped de dolor fingido o el más esperado grito de gol, solo en
esas ocasiones se oye a la gente ladrar cosas a su rival o al televisor. La
terraza era un desfile de camisetas blaugranas y merengues donde Messi y
Cristiano Ronaldo eran los más frecuentes dorsales a las espaldas de los
aficionados. Y son estos dos la extrapolación de la rivalidad Barça-Madrid,
¿quién es el mejor, el argentino o el portugués?, ¿quién ha hecho más goles?,
¿quién ha hecho los goles más importantes?, ¿quién hace los regates más
hermosos? O ¿quién es un jugador más completo?
Pues bien, acaba de empezar la temporada 2012/2013 y cada
fin de semana habrá un nuevo partido donde poder analizar el comportamiento de
los seguidores tanto del Barça como del Madrid, porque a mi parecer es
necesario el análisis del Madrid para comprender mejor a los seguidores del Barça.